jueves, 27 de octubre de 2011

Tarde pero llega

Ayer, en un día histórico para la democracia argentina, se dictó la sentencia de la primera parte de la mega causa ESMA


Los tribunales de Comodoro Py, esta vez, lograron vestirse con la adecuada indumentaria para la ocasión, que era nada menos que juzgar a 18 represores por su participación activa en varios delitos durante la sangrienta y nefasta década del 70. Entre los célebres invitados a la gala, se encontraban Jorge Acosta y Alfredo Astiz. Tras leer el alegato (el inicio se demoró más de 2 hs) uno a uno fuimos confirmando las penas, 12 de reclusión perpetua, 4 de entre 20 y 30 años de prisión y 2 absueltos (que seguirán en prisión por ser imputados en otras causas)  por apropiación ilegítima, detención ilegítima (agravado por ser perseguidos políticos), torturas ultrajantes y homicidios a más de 85 personas, entre las cuales se encontraban el escritor Rodolfo Walsh, las monjas francesas Alice Domon y Leoni Duquet y las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo; Azucena Villaflor, Esther Ballertrino y María Ponce. Un estallido de justicia en forma de grito se escuchó en la puerta de los tribunales y en el recinto, un grito de satisfacción y reparación, para reivindicar la lucha incansable, el nunca más y que esto es tan sólo el principio. Después de años de letargo, de indultos y obediencia de vida, por fin, los culpables obtienen su merecido castigo, que es la cárcel (igualmente, en este punto deberá esperarse la confirmación, ya que ayer se omitió aclarar que sea de efectivo cumplimiento en cárcel común, habilitando la posibilidad de la domiciliaria, lo cual otorgaría a la sanción un tinte vergonzoso). Por fin, Justicia

sábado, 15 de octubre de 2011

Una breve declaración de principios

Estaba reflexionando en cómo generar un regalo innovador en este día que, para el común de la sociedad, genera sentimientos especiales pero por condiciones pre-establecidas, no cambia mi rutina habitual. Igualmente, entendiendo la importancia que conlleva en la persona a la cual le corresponden estas palabras, seguí reflexionando, pensando y aunque ella no recuerde mis intentos en épocas pasadas por sorprender, entendí que la mejor forma que tengo de expresar mis sentimientos no es la palabra dicha sino la escrita, y por estar convencido en cuanto al valor de la palabra decidí realizar esta breve declaración de principios.


Por extremas realidades, vivencias, ideales, no creo que el día de la madre sea más que una mentira asociada al consumo y al reduccionismo idiota de contemplar en un día un festejo del que, por suerte, no necesito preciarme, ya que intento, con aciertos y errores, vivirlo día a día. el porqué de esto puede encontrarse en el orgullo que me despierta cada vez que alguien que conozco, pero tal vez, por mi fragilidad de memoria no recuerde, me dice: "sos una copia de tu mamá".


Porque con esos matices tan característicos que nos diferencias, nos vuelven casi antagónicos, al punto de discusiones por pensamientos enfrentados, siempre sabemos que lo mejor de uno está en escuchar y valorar al otro. Porque no necesito comprar un regalo costoso o no, por el hecho de que cada día puedo abrazar a mi gestora, mi faro, y que eso no me aleja de poder disentir en algunos puntos, sino que me acerca mucho más; porque aunque no nos veamos por días, siempre estamos pendientes el uno del otro, porque nos llevamos en el bolsillo, la cartera, porque nos acompañamos en los quehaceres cotidianos, porque yo enseño con ella, porque ella aprende conmigo.


Porque hay veces que quizás esperamos algo del otro que no llega, pero el sentir más puro y honesto no se modifica, y no aumenta ni se disminuye, si alguno, en su torbellino diario, olvido una tarea, un saludo, un mensaje. Porque al fin y al cabo no importa, porque tenemos la dicha de tenernos, de saber que nada ni nadie podrá reemplazar ese circulo de personas indispensables al cual pertenecemos, porque es así, tanto que no alcanzan palabras para describir y en una derrota propia, las palabras sobran.


Estamos, somos, compartimos, disfrutamos, reímos, lloramos, vivimos vidas paralelas y conectadas a cada instante, y eso es muchísimo más valedero que una joya, un ramo de flores o una tarjetita de salutación (y sabes a que me refiero). Porque nunca vamos a traicionar nuestro sentir, porque nadie va a reemplazar este amor y porque si no nos hubiera tocado en suerte conocernos desde mi primer día, seguramente, nos hubiéramos elegido.


Porque los dos nos sentimos boludos cuando damos sin recibir pero entendemos que vinimos acá para cambiar algo de esta tenue realidad y que el otro comparte orgulloso ese mandato, feliz día. Pero no feliz día hoy, feliz día siempre, felices horas, minutos y segundos, felices instantes.


Para concluir, alguien supo ponerle mejores palabras y música a este sentir y aunque no me refleje al ciento por ciento, seguro te va a gustar escuchar esta canción. El Gracias, como siempre, se queda corto.


martes, 30 de agosto de 2011

Modelos a seguir


Uno posee ciertas inquietudes por llevar adelante en estos días de vida y suele optar por buscar referentes, reales, esquivándole a la idiota idolatría, en pos de progresar, aprender, intentar sacar provecho de las virtudes ajenas, copiar con matices, un modelo. Tal vez eso se reduce a un sólo ámbito de los distintos que integran una persona, ya que podemos admirar a alguien laboralmente, aunque deje mucho que desear como persona o viceversa. En mi camino me encontré, quizás virtud de la casualidad, tal vez como punto a favor mío, con una persona que me sirvió y me sirve como faro a seguir en mi necesidad de crecer: lo conocí del otro lado de la radio, luego tuve el gusto de un acercamiento personal y más tarde, el de compartir ciertos momentos, aunque mínimos, que enriquecieron la vivencia. Y descubrí no sólo a un gran profesional, sino también a un tipo humilde, laburante, digno, con sapiencia de barrio, sin caretas, con historias por contar, con una enciclopedia musical en la cabeza, un maestro, que dicta cátedra cada vez que se prende la luz roja, pero con la generosidad de no acumular, sino de compartir, de abrir las puertas de su conquista al par inexperto, alguien de quién me costó encontrar comentarios en contra (que siempre sobran), alguien que vive cada momento y con un carisma que lo hace brillar. Es humano, comete sus errores como todos, pero los suplanta con el don de gente y el desempeño ejemplar en lo que debe mostrar (que probablemente no esté aceptado por la alta alcurnia, pero no es lo que busca, sino más bien la vereda de enfrente). Hoy es su cumpleaños y me siento agraciado de poder compartir unos momentos semanales con él (y ojala queden muchos más). Brindo a su salud por las 4 décadas. DJ, ponga la música y a bailar nuestras penas. Felicidades!