sábado, 25 de febrero de 2012

Reacomodar las fichas



Lo difícil en los momentos de zozobra, de vanidad, de letargo o de cansancio mental suele ser el hecho de volver a reacomodar las estructuras. Ok, desde el vamos, reacomodar evidencia la incomodidad, el descontento con la posición actual o más bien, la búsqueda de intentar volver a un pasado no lejano, encontrar un pasado similar al estadio anterior que solía consolarnos. Ahora bien, cuando la conformidad no nos es saludable, cuando no sabemos actuar con un orden pre-establecido o cuando nos resulta más sencillo y sincero vivir rompiendo pactos existentes que suelen regirnos, ¿Como hacemos?. Sucede, al mismo tiempo, que las fichas no son como en un juego, como en un ajedrez o en una partida de truco. En cualquiera de ellas, sabemos con que posibilidades contamos, por el hecho de conocer lo que tenemos a nuestro alcance y a partir de eso, queda a nuestra entera disposición el qué  hacer con ellas, movimientos, jugadas, hechos. El problema, el miedo corre cuando debemos jugar un juego no estático, que cuenta como característica propia la inercia de ir alterando factores. Hoy si, hoy no, esto está, aquello también, pero no por siempre, aunque puede volver a aparecer o extinguirse para siempre. Entonces ahí, en el no poder, confluyen las instancias de indecisión. El norte parece correrse o nunca haber estado escrito, sin embargo, el reloj de arena no detiene su marcha. Podremos pifiar o acertarle a la ruleta, la única certeza es que la vida no va a esperarnos mientras nosotros intentamos parar la pelota para tratar de visualizar, hacia donde disparar.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Nuevos rumbos

Parece que la esquizofrenia habitual que nos corroe por estos días, logra que la vorágine sea parte y no invitada a la fiesta de vivir. Siendo consciente de esta realidad, a sabiendas de que el tiempo no espera, no alcanza, entramos en una marea colectiva hacia el futuro, que impide de manera vil, detenerse a reparar en las pequeñas conquistas diarias.

Esta misma rutina que impulsa, nos llena de frustraciones al no poder percibir que quizás son los menos, o tal vez, que lo importante no es el resultado, sino el camino y el ir gestándolo día a día, con la perseverancia de quien lucha por lo que quiere, y convencido de ello.

En esta época del año, de balances, de resultados fríos, ajenos, insensibles, uno va tanteando hacia donde encarar aquellos proyectos que se fueron gestando y por x motivos no se realizaron, o por cambiar la marcha, apostar a ganador para poder conseguir mejores logros.
Se busca entonces, un poco de reposo para aclarar la mente, barajar y dar de nuevo, pero con las reglas claras. Parte del triunfo es saberse satisfecho por lo hecho, sea poco o sea mucho y utilizar esto de impulso en busca de más. No es motivo de avaricia, sino del recordar que los días están contados, para bien o para mal, y que en pos de esto, tenemos un a misión que llevar adelante, por la cual vale la pena luchar.

Cuanto más pura, aguerrida y genuina sea la lucha, definitivamente mejores serán los resultados, consecuencia del trabajo a conciencia.
Me encuentro en la búsqueda de nuevos rumbos. No para modificar las estructuras, ni para regodearme del pasado con la victoria del futuro, sino para poder extender el grito de lucha, enarbolar las banderas y seguir, siempre seguir, al encuentro de nuevas realidades, nuevas aventuras.

jueves, 27 de octubre de 2011

Tarde pero llega

Ayer, en un día histórico para la democracia argentina, se dictó la sentencia de la primera parte de la mega causa ESMA


Los tribunales de Comodoro Py, esta vez, lograron vestirse con la adecuada indumentaria para la ocasión, que era nada menos que juzgar a 18 represores por su participación activa en varios delitos durante la sangrienta y nefasta década del 70. Entre los célebres invitados a la gala, se encontraban Jorge Acosta y Alfredo Astiz. Tras leer el alegato (el inicio se demoró más de 2 hs) uno a uno fuimos confirmando las penas, 12 de reclusión perpetua, 4 de entre 20 y 30 años de prisión y 2 absueltos (que seguirán en prisión por ser imputados en otras causas)  por apropiación ilegítima, detención ilegítima (agravado por ser perseguidos políticos), torturas ultrajantes y homicidios a más de 85 personas, entre las cuales se encontraban el escritor Rodolfo Walsh, las monjas francesas Alice Domon y Leoni Duquet y las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo; Azucena Villaflor, Esther Ballertrino y María Ponce. Un estallido de justicia en forma de grito se escuchó en la puerta de los tribunales y en el recinto, un grito de satisfacción y reparación, para reivindicar la lucha incansable, el nunca más y que esto es tan sólo el principio. Después de años de letargo, de indultos y obediencia de vida, por fin, los culpables obtienen su merecido castigo, que es la cárcel (igualmente, en este punto deberá esperarse la confirmación, ya que ayer se omitió aclarar que sea de efectivo cumplimiento en cárcel común, habilitando la posibilidad de la domiciliaria, lo cual otorgaría a la sanción un tinte vergonzoso). Por fin, Justicia