sábado, 15 de octubre de 2011

Una breve declaración de principios

Estaba reflexionando en cómo generar un regalo innovador en este día que, para el común de la sociedad, genera sentimientos especiales pero por condiciones pre-establecidas, no cambia mi rutina habitual. Igualmente, entendiendo la importancia que conlleva en la persona a la cual le corresponden estas palabras, seguí reflexionando, pensando y aunque ella no recuerde mis intentos en épocas pasadas por sorprender, entendí que la mejor forma que tengo de expresar mis sentimientos no es la palabra dicha sino la escrita, y por estar convencido en cuanto al valor de la palabra decidí realizar esta breve declaración de principios.


Por extremas realidades, vivencias, ideales, no creo que el día de la madre sea más que una mentira asociada al consumo y al reduccionismo idiota de contemplar en un día un festejo del que, por suerte, no necesito preciarme, ya que intento, con aciertos y errores, vivirlo día a día. el porqué de esto puede encontrarse en el orgullo que me despierta cada vez que alguien que conozco, pero tal vez, por mi fragilidad de memoria no recuerde, me dice: "sos una copia de tu mamá".


Porque con esos matices tan característicos que nos diferencias, nos vuelven casi antagónicos, al punto de discusiones por pensamientos enfrentados, siempre sabemos que lo mejor de uno está en escuchar y valorar al otro. Porque no necesito comprar un regalo costoso o no, por el hecho de que cada día puedo abrazar a mi gestora, mi faro, y que eso no me aleja de poder disentir en algunos puntos, sino que me acerca mucho más; porque aunque no nos veamos por días, siempre estamos pendientes el uno del otro, porque nos llevamos en el bolsillo, la cartera, porque nos acompañamos en los quehaceres cotidianos, porque yo enseño con ella, porque ella aprende conmigo.


Porque hay veces que quizás esperamos algo del otro que no llega, pero el sentir más puro y honesto no se modifica, y no aumenta ni se disminuye, si alguno, en su torbellino diario, olvido una tarea, un saludo, un mensaje. Porque al fin y al cabo no importa, porque tenemos la dicha de tenernos, de saber que nada ni nadie podrá reemplazar ese circulo de personas indispensables al cual pertenecemos, porque es así, tanto que no alcanzan palabras para describir y en una derrota propia, las palabras sobran.


Estamos, somos, compartimos, disfrutamos, reímos, lloramos, vivimos vidas paralelas y conectadas a cada instante, y eso es muchísimo más valedero que una joya, un ramo de flores o una tarjetita de salutación (y sabes a que me refiero). Porque nunca vamos a traicionar nuestro sentir, porque nadie va a reemplazar este amor y porque si no nos hubiera tocado en suerte conocernos desde mi primer día, seguramente, nos hubiéramos elegido.


Porque los dos nos sentimos boludos cuando damos sin recibir pero entendemos que vinimos acá para cambiar algo de esta tenue realidad y que el otro comparte orgulloso ese mandato, feliz día. Pero no feliz día hoy, feliz día siempre, felices horas, minutos y segundos, felices instantes.


Para concluir, alguien supo ponerle mejores palabras y música a este sentir y aunque no me refleje al ciento por ciento, seguro te va a gustar escuchar esta canción. El Gracias, como siempre, se queda corto.


martes, 30 de agosto de 2011

Modelos a seguir


Uno posee ciertas inquietudes por llevar adelante en estos días de vida y suele optar por buscar referentes, reales, esquivándole a la idiota idolatría, en pos de progresar, aprender, intentar sacar provecho de las virtudes ajenas, copiar con matices, un modelo. Tal vez eso se reduce a un sólo ámbito de los distintos que integran una persona, ya que podemos admirar a alguien laboralmente, aunque deje mucho que desear como persona o viceversa. En mi camino me encontré, quizás virtud de la casualidad, tal vez como punto a favor mío, con una persona que me sirvió y me sirve como faro a seguir en mi necesidad de crecer: lo conocí del otro lado de la radio, luego tuve el gusto de un acercamiento personal y más tarde, el de compartir ciertos momentos, aunque mínimos, que enriquecieron la vivencia. Y descubrí no sólo a un gran profesional, sino también a un tipo humilde, laburante, digno, con sapiencia de barrio, sin caretas, con historias por contar, con una enciclopedia musical en la cabeza, un maestro, que dicta cátedra cada vez que se prende la luz roja, pero con la generosidad de no acumular, sino de compartir, de abrir las puertas de su conquista al par inexperto, alguien de quién me costó encontrar comentarios en contra (que siempre sobran), alguien que vive cada momento y con un carisma que lo hace brillar. Es humano, comete sus errores como todos, pero los suplanta con el don de gente y el desempeño ejemplar en lo que debe mostrar (que probablemente no esté aceptado por la alta alcurnia, pero no es lo que busca, sino más bien la vereda de enfrente). Hoy es su cumpleaños y me siento agraciado de poder compartir unos momentos semanales con él (y ojala queden muchos más). Brindo a su salud por las 4 décadas. DJ, ponga la música y a bailar nuestras penas. Felicidades!

jueves, 25 de agosto de 2011

Alta fidelidad

Hace algunos días, escuchamos de parte de una de las "divas" televisivas de la Rep. Argentina, una frase que cualquiera que tenga dos dedos de frenet, no tardaría en repudiar, y hasta indignarse por estos dichos.

Sin embargo, lo expresado por esta señora no es más que otra verbalización de sentimientos que piensan, sienten, y sin ningún tipo de remordimiento, expresan este conjunto de señoras que preferirían vivir en otra época. Se viene generando un progresivo pero continuo desfasaje de límites en la cajita de colores, que ya pretende que se cambie la denominación de boba por hija de puta (consecuentemente con la mayoría de sus interpretes más reconocidos).

Pero como comentaba, el problema va más allá del incidente, del exhabrupto: el problema primordial que se aprecia a la vista, es el hecho de que este tipo de personas sean referentes de una generación, y lo que es peor, de varias y de las próximas. Atrasamos varios años en un proyecto de renovación, y tanto GA, principal protagonista, como ML, MC y SG se han encargado consecutivamente en expresar palabras del calibre de "el que mata, tiene que morir", "no veo la pobreza a traves de mi auto polarizado" y demás barbaridades, demostrando cada vez, que no sólo intimaron ante los genócidas más importantes de este país, sino que poseían vinculos cercanos y compartían (y comparten) ideología.

Lamentablemente, un medio que puede generar muchas cosas buenas, esta llena de gente nefasta (que no sólo se reduce a las féminas antes citadas) complices, culpables de un ocultamiento indigno y sin embargo, luego de todo el trabajo que nos llevó y nos lleva perseguir a los responsables intelectuales, materiales, ellos quedan ímpunes (como también ciertos actores judiciales) y hasta son venerados y admirados.

Por eso, no debemos rasgarnos las vestiduras al escuchar tales declaraciones, sino que la reflexión final debería girar en torno al porqué una sociedad que busca cerrar una de sus heridas más profundas, sigue otorgandole el lugar que le otorga día a día. Ellos y ellas actuaron fieles a sus necesidades, y a sus convicciones, hasta con vinculos carnales. Nosotros debemos entender que se trata de "Alta fidelidad" y empezar por quitarle el lugar de privilegio a esa fauna, en pos de una sociedad mejor.